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jueves, 10 de noviembre de 2016

las personas pacientes y familiares, la voz en la enfermedad

Palacio de la Aljafería, Zaragoza
siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir
Mis conclusiones, de lo vivenciado y lo escuchado en el
I Congreso Pacientes y Familiares de Aragón no solo en las intervenciones sino también en las áreas comunes y en las conversaciones de sobremesa, con un tono de crítica constructiva que se percibía en el ambiente:

Que una de las premisas para que las personas sean el centro del sistema de salud es que se escuche la voz de las personas diagnosticadas y la de sus familiares. Y lo primero es que se permita que esas voces sean oídas y escuchadas. -la diferencia entre oír y escuchar estriba en que para oír no necesitamos prestar atención, mientras que para escuchar es regla primordial poner todo el empeño y el interés en la persona interlocutora.

Que el cáncer nos conduce a una lucha personal, una lucha familiar y una lucha social, el cáncer es una lucha por la vida y el reto es de todas las personas a una.

Que el cáncer es como una cinta de correr para la persona diagnosticada: no controlas la velocidad, no puedes parar, no puedes bajar. El camino es devolver a la persona diagnosticada su capacidad de controlar su enfermedad, de controlar su vida en la enfermedad.

Que los médicos de oncología tratan los tumores. Ahí estriba el error. Aún, gran parte de las personas profesionales de la oncológica no ven una persona enferma que les pide ayuda sino una patología a tratar. Las personas profesionales necesitan una formación continua y que dicha formación ha de ser financiada, entre otras, por el sistema. No solo de conocimientos médicos y científicos sino también psicoemocionales y de gestión de sus propias emociones.

Que la comunidad de Atención Primaria no está preparada y carece de información. Según la opinión de quienes se dedican a esta labor, desarrollando su labor médica, la comunicación con oncología es uno de sus retos y viceversa. Las personas en la enfermedad necesitan una continuidad asistencial y que todos equipos de profesionales que les atienden estén interconectados y compartan sus conocimientos y actuaciones en referencia a la persona que tratan. Estas personas necesitan disponibilidad de su equipo terapéutico, se dirijan a quien se dirijan, bien sea a su medica de cabecera, oncóloga u enfermería. Hay que poner el foco en que, medicina y enfermería, fuera del ámbito hospitalario, carecen de la información y formación necesaria para prestar atención a personas con complicaciones oncológicas.

Que no se comprende, por parte de las personas usuarias, el lenguaje médico ni el del sistema. La analfabetización no es solo de parte de las personas usuarias, que lo es también del sistema y sus profesionales que utilizan términos, pautas y conceptos ininteligibles para el resto de las personas. Además de que hay que tener en cuenta que las personas usuarias del sistema de salud, en muchos casos, no saben, ni tienen porque saber, utilizar las herramientas que se les ofrecen. Y, tampoco tienen tiempo.

Que el reto de la cronicidad en el cáncer necesita de aglutinar las capacidades de todas las partes en una sinergia que abra un escenario nuevo y de gran alcance para vivir una vida curada en pos de ser sanada. Dotando de autonomía a estas personas sobrevivientes y de valor sus vidas que, en muchos casos arrastran serias secuelas, ya sean por el cáncer y por los tratamientos o, por la situación social en que quedan tras la enfermedad.

Que en la actualidad disponemos de muchas organizaciones asistenciales y asistencialista. Empero, los retos de las personas sobrevivientes, que son o deben ser los retos de las demás personas, de la sociedad en su conjunto, necesitan que el acompañamiento, la información y la investigación que se brindan en el proceso de la enfermedad se prolonguen hacia ellas. Esto debe ser un compromiso y una responsabilidad de la comunidad médica-científica y la sociedad civil.
Que la atención oncológica en las personas jovenes necesita de ser repensada. En esta etapa de la vida aún existe un gran riesgo de vulnerabilidad debido a la edad temprana estas personas diagnosticadas. Estas personas se encuentran en una frontera asistencial. Queriendo referirse a que son tratadas en unidades para personas adultas con una filosofía y procedimientos para personas adultas y no lo son. Encajarían mejor, y sería su espacio adecuado, en las unidades pediátricas.

Que obviar que el 80% de las personas que padecen cualquier dolor o efectos secundarios, intratable desde la medicina convencional sin acudir a una farmacología que a su vez va a producir otros no deseables efectos secundarios, acuden a medicinas complementarias, es un craso error. Las personas cuando se enfrentan a situaciones de vulnerabilidad que atacan directamente a su integridad y salud, buscan alivio y consuelo. Nuestra labor aquí vendría a ser de recolectores de sapiencias, ciencias y técnicas para ser difusores de ellas, confortando y asesorando a las personas que lo necesitan. En mi opinión, debemos subirnos a un taburete para ver las cosas con otra perspectiva. Tememos lo que no conocemos. Cuando una persona acude a paliar los efectos nocivos de unos tratamientos, que sabemos empíricamente y demostrado científicamente, y desde quienes les acompañamos, abanderando la lucha contra la enfermedad, le intentamos velar la evidencia empírica y las opciones disponibles porque lo que nos cuentan o lo que hay nos da miedo, cometemos un “traspié” por omisión de ayuda, en contra de nuestra filosofía y eje transversal que es acompañar.

Que la incidencia política sea un input en la acción de las asociaciones de pacientes y familiares para que las políticas sobre salud sean, no gestoras y proveedoras de salud sino promotoras de la salud. Que la financiación de la investigación y la formación y que apostar por la atención personalizada a las personas, adecuada y en el momento justo sea prioridad de las administraciones y del conjunto de la sociedad. Y que la opinión de las personas pacientes, no como diana sino como arco y saeta para guiar las nuevas líneas de investigación sea escuchada como interlocutora valida, autoriza y legitima.

Por último, la sexualidad y la muerte, como dos puertas a la vida: una de entrada, otra de salida. Por una parte, que la sexualidad en la enfermedad ha de ser tenida en cuenta e impulsada en pos de la salud integral de la persona diagnosticada. Si creemos que la fuerza de la sexualidad no tiene cabida en la enfermedad nos equivocamos. En el silencio oscuro e infausto que brota en la afección y el desequilibrio, amarnos cogidos de las manos, amarnos con las palabras, amarnos con las miradas y las caricias, sintiéndonos con el abrazo, satisfaciendo y saciando la sed de piel…  nos trae un lenguaje musical, para nuestro ser, hacedor de azarosas proezas en favor de la vida. Las fuerzas que la sexualidad pone en movimiento forman parte de nuestra propia naturaleza, emergen de una batuta interior que conoce las notas del pentagrama y la coreografía de la danza para restablecer la salud. Y se escuchó para cerrar el congreso, que la medicalización de la muerte es un hecho en nuestras sociedades avanzadas. Que demasiadas personas mueren acompañadas de demasiados profesionales. Que la obstinación terapéutica es una práctica frecuente en nuestros hospitales y que es fruto del fracaso de la medicina que se obstina en curar cuando lo que nos queda es cuidar. Poner luz sobre la frase “Curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre.”

“la muerte está aquí para amar la vida”, no la pervirtamos con vetustos conceptos y erróneas prácticas.

martes, 29 de marzo de 2016

plátano y miel

Quiero, con la primavera en su explosión de vida, tener la osadía de colgar este texto elaborado al albor de las clases de creación literaria con el fondo de la literatura erótica.

Es un texto que quise que no se desarrollase en la pauta hetero y me lanzo a romper una lanza por diversas, diferentes y universales maneras y formas de relacionarse con otras, con una misma. Que la sexualidad no sea dictada por el género ni la edad, ni religiones, ni fronteras.

¡Disfrutad, disfrutemos de las mil y una posibilidades de gozar y dar placer!!

Plátano y miel

Una figura femenina, una voz susurrante y la belleza de unos redondos y elevados senos me dejaron prendado hasta el punto de buscar un hombre semejante con el que pasar la noche, a la espera de la seducción del lenguaje de nuestros cuerpos.

-Antes del dormitorio, ansiedad encarnada de piel y saliva, desnúdate para mí, quítate los afeites y que sean tus testículos los que llenen mis manos y déjame abrazar tu cuerpo, irrevocable ideal de frescura.

Quiero hablarte del vello erizado, del goce de amarnos ahogados bajo las sabanas hasta desarmarte y en mi cama sabrás que una no muere sola. Yo te atusaré los cabellos mientras lames despacio, mientras, en un aspirado y dulce mordisco, me acaricias con tus dientes y labios. Que yo quiero saciar tu sed. Quiero comerte desde la boca al vientre en el centro del parque para que nos llamen indecentes. Quiero, a la vez, leerte que se comen los amantes, se devoran con sus lenguas voladas en saliva. Sus vientres se confunden y hasta aquí llega el ácido sudor en su batalla del cabalgar más húmedo.

Hoy es día de visillos y mi cuerpo exaltado aguarda. He quedado con Andrés y hemos cenado. Una hora después, ya acostados ambos en el torneado lecho, me desvistió como si pelará la fruta del postre. Sabía hacerme disfrutar a oscuras, sabía encontrar donde estaban mis puntos y turgencias en medio de laberintos y orificios. Los dedos hurgando entre los vellos, las lenguas avezadas en su sitio. Su falo cremoso se me ofreció desnudo, caliente, rojo incendiado, dispuesto a penetrar en mis insondables dominios y hacer saltar los cerrojos que encarcelan mi lujuria. Siento latir mi piel al contacto con la goma que me invade reclamándome en la humedad de mi espalda hasta hacerme jadear, enervado de gozo. Siento como me voy, como se me apaga la luz y gimo -sin prisas, leve, leve, mulato leve- me pide con su mano que calle, que vuelva la cara y le mire y calle, que con la mirada se lo diga todo.

Laxos y relajados, después del clímax, las manos siguen buscando las partes cálidas, húmedas, acalambradas. Y Andrés se despide y como a veces, después de oír cerrarse la puerta tras de él, resuena, aún, en mis oídos, nuestros cuerpos cuando se aman.



lunes, 3 de agosto de 2015

Necesidades en pareja

carnaval 2014, mercado central de abastos
La necesidad de amarse. Dos embriagadas en los aromas del día  a día que emanan de sus efluvios  corporales, sus ropas  y sus perjumenes, en un vasto y complejo territorio sin horizontes. Libidos olores del paraíso como un dulce mantra de medio día ofrecido con la reminiscente juventud de la nueva luna para deshonrar la profunda e insondable soledad del yo. Un vínculo atado por cuerdas invisibles, de marionetas expuestas al fuego de las miradas públicas que ensalzan o menoscaban, porque somos seres sociales y necesitados de pertenencia.

La necesidad de continuidad. Es la expectativa que fluye del futuro abandonándose al nosotros para crear vida después de ti y de mí. Quedando en la incertidumbre si esa vida nos honrará. Esperanzada nuestra propia esencia tras la bruma de un hilo de prístina luz en la sonrisa y mejillas depositada sobre el vientre que entre los dos engendramos. Compartir la nueva vida y su cuidado nos sitúa ante la potencial muerte y esto nos eleva y engrandece a la vez que nos lleva al borde del precipicio.

La necesidad de sexualidad. Compartiendo un auténtico encuentro al goce de la íntima comunión. Juntas, presentes, leales, en éxtasis. Tejiendo en la hondura de una con el sexo de la otra una fusión, a veces de tres o más de tres, para el capricho del siempre misterioso arriesgo de la fidelidad. Disponer lo que está en manos de la otra abandonando lo mío confiándole miles de pequeñas gotas de miel en la boca de su existencia.

La necesidad de compartir. Ambas, pasajeras de un tranvía llamado “pareja”, Llamadas a dejar la tierra de los extraños y vivos solitarios en asientos continuos dibujados de risas y lágrimas, tristeza amargura y felicidad deshaciéndose entre las manos cogidas de dedos entrelazados a semejanza de alas de mariposas.  Alimentándonos de la otra y sosteniéndonos juntos en una tierra engastada con el cielo.

La necesidad de perdón. El mayor estorbo en la pareja es la ausencia de perdón intrapersonal. Si una no se perdona como se puede perdonar a la otra, es un error, es la vida en pareja sin música.

La necesidad de aprender. El gran aprendizaje de la pareja es que, unas antes que otras lo verán o no y es así, “puedo vivir sin ti”. Es lo sano, vivir sin la responsabilidad de la otra. Con capacidad de decir sí, de decir no. Con conciencia de necesidades y deseos, de límites y de atravesar verdades enmascaradas para dar cabida a lo diferente. Aprender el respeto y respetar lo extraño, integrándolo en mí para crecer.

La pareja es un contrato velado de ayuda donde cada una protege a  la otra de sus sombras y carencias. Un punto cardinal de la vida y del amor y no debe ser centralidad ni hay modelo ideal. Cada pareja es responsable de encontrar sus maneras afectivas y relacionales para crear un Nosotros en el equilibrio del Tú y el Yo que nos enriquezca como personas, elevando nuestras almas.

Fritz Perls, creador de la terapia Gestalt, escribió su célebre oración gestáltica:
Yo soy yo y tú eres tú
No estoy en el mundo para colmar tus expectativas,
ni tú estás en el mundo para colmar las mías.
Yo estoy para ser yo misma/o y para vivir mi vida,
tú estás para ser tú mismo/a y vivir tu vida.
Si nos encontramos, será hermoso.

Si no nos encontramos, no habrá nada que hacer.

Sed felices, con o sin pareja! 
Mejor con.

jueves, 21 de mayo de 2015

solo nosotras y otros





Solo nosotras
Cuando las nubes adquieren ese color rojo al ser infundidas por los rayos del sol, el arrebol, algo tan increíble que no puedes expresarlo con palabras, solo nosotras sabemos estar distantemente juntas.


Infierno de Dante
Un joven a la sazón pizpireta y a priori de estética sospechosa, acabo truncándose  para no usurpar los talentos de su crápula hermano. Este, hombre de peluca amarillenta a la moda de hace 40 años. Él, joven, con la avidez de un náufrago, supo encontrar su momento, al abrirse sola la ventana por la gracia del viento que traía su guadaña.


Madurar
En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, una inmadura y perezosa manzana se negaba a caer de la rama, pese a que hacía tiempo que el árbol se había desnudado.

                                        
                                         Imperativo
Abandonad al turista y recuperad al viajero. Dejad de repetir la lengua que se os impone, dejad de repetir el modelo. Quitad la jerarquía en la relación al cuerpo.
Chicos, salid del pene y explorad el resto del cuerpo, id más lejos.
Chicas, redescubrid vuestro cuerpo desde vosotras y vuestro genital, teniendo en cuenta todo la porquería que se ha echado sobre él, conocedlo y valoradlo.


lunes, 14 de abril de 2014

Decalogo para la salud sexual, una experiencia religiosa

En Cádiz, de la mano de mis compañeras Ana y Mª José -tanto monta, monta tanto-, por un lado y, en San Fernando, con Mila, Mari Pepa y Esther por otro,  hemos realizado sendos talleres de Sexualidad y Enfermedad Crónica. Talleres desarrollados, cada uno, en tres sesiones divertidas, tres sesiones enriquecedoras, tres sesiones de gravitante importancia para nuestra experiencia y la de los asistentes. Unos talleres donde ha habido cadencia, ritmo, ruido y, también, silencios para escuchar.

Con estos talleres hemos percibido lo agradable de satisfacer al conocimiento, pero que placer vernos satisfaciéndolo.

En la vida hay momentos en los que hay que improvisar, enfrentarte a ellos sin prejuicios y vivirlos como oportunidades de no hacer el ridículo. Y así ha sido en estos talleres con una temática peliaguda por lo tabú de la palabra “sexualidad”.

En estos talleres hemos aprendimos y transmitido que la sexualidad se conjuga con los verbos comunicar,  escuchar, sentir y compartir.

La sexualidad bien entendida no es un abandono a la atracción puramente física sino una aceptación del “yo nada vi, yo nada hable, yo nada oí y yo nada sé” de la que nos cantaba el Barberillo de Lavapiés y que yo aludo a un dejarse llevar por el asombro de la experiencia no vivida y deseada que se experimenta en la infancia, sin distorsiones.

La sexualidad con intención de acoger y voluntad de entender al otro/a, en la pareja, en la amistad y/o en la consanguineidad satisfaciendo su necesidad de saciar la sed de piel.
Una sexualidad, esta que mostramos, donde es conveniente posarse con tranquilidad fijando la mirada en la fuerza brutal que desencadena en pro de la salud. Atendiendo y prestando el sentir de nuestra caja de resonancia a la música de fondo. Y, que una vez colamada su sed con cálidas y limpias aguas nos hará reposar a la sombra del amor maduro.

Para acabar este post quiero, parafraseando el “decálogo para la felicidad” del profesor José Antonio Hernández Guerrero, compartir este decálogo para la salud sexual:

 DECÁLOGO PARA LA SALUD SEXUAL
1.- La salud sexual es un estado de ánimo que, en más de un noventa por ciento, depende del propio sujeto.
2.- La salud sexual se logra, sobre todo, viviendo intensamente el presente.
3.- Una condición imprescindible para la salud sexual es asumir serenamente la realidad.
4.- El pasado sólo vale en la medida en que sirve para alimentar el presente.
5.- Proyectar el futuro sólo ayuda si estimula el presente.
6.- La salud sexual es una meta que se alcanza mediante el empleo de métodos, de técnicas y de                         instrumentos adecuados.
7.- Más que presumiendo de virtudes y alardeando de valores, la salud sexual se logra aceptando las                 limitaciones.
8.- Descubrir las lecciones de los errores cometidos evita frustraciones y estimula la salud sexual.
9.- Reconocer la importancia de los otros aumenta la propia salud sexual.
10.- Más que lo que se tiene, la salud sexual la proporciona lo que se comparte.

Mi agradecimiento a Don Manuel Lucas Matheu y a la Escuela de Pacientes!!

https://www.youtube.com/watch?v=3DV57Y4tEAM

jueves, 3 de abril de 2014

Muerte y Sexualidad, dos puertas para la vida

!ya estamos muertos¡
En el continuo Vida/Muerte/Vida, la Muerte representa una pauta esencial de la creación. Así es, también con la Sexualidad y merced a sus eróticas atenciones y sus generosas urbanidades la vida  se redime, se recobra y se reivindica. Vida/Sexualidad/Vida.

Si uno desea la salud y una vida abundante y avivada, debe componerse una  obra musical para cuya ejecución nos favoreceremos de la sexualidad como pedales de la orquesta.

Se da en buena parte de la cultura occidental que el carácter de la Muerte se ha envuelto en distintos dogmas y doctrinas hasta separarlo de su otra mitad que es la Vida. Lo mismo ocurre con la Sexualidad que viciada por ortodoxias nocivas, censuras malditas y un reflujo inagotable de condenas ha sido rechazada y olvidada. Relegada al microcosmos del placer sexual y para quienes lo puedan ejercer, una sexualidad acotada y sometida a un presupuesto.

Pero en otras culturas como la de las Indias Orientales y la maya, que han conservado las enseñanzas acerca de la rueda de la vida y la muerte, la Dama de la Muerte envuelve a los moribundos, alivia su dolor y los consuela.

Es fundamental entender que la sexualidad no es algo que uno tiene que desear y buscar sino que escucharla, atenderla y experimentarla. Ya que es una sinfonía que se genera desde el adentro, un eco multiplicándose por las oquedades que se distribuyen  por todo nuestro existir. Un concierto que en armonía -esto es: la unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes, pero acordes, bien concertados y con una grata variedad de movimientos, cadencia, ritmo, medidas y pausas, caricias y besos- y en su ejecución magistral, el Ars Amandi, es una joya de nuestra esencia producto de atraerse y desearse, es un arte, el arte de amarse, y crea un verdadero e insobornable amor sin paridad, salud sin límite.

Hay en toda relación, entre dos personas o más –parejas, amistades, familia, compañeras,...- un corazón y un brío. Una sístole y una diástole y cuando se acalla un brío se entona otro. Necesitan, el corazón y el brío, una forma de expresión y bien podría ser esta la sexualidad.

Si creemos que la fuerza de la sexualidad no tiene cabida en el desorden nos equivocamos, la sexualidad no se conforma con la insinuación perversa de la Señora de la Guadaña. En el silencio oscuro e infausto que brota en la afección y el desequilibrio, amarnos cogidos de las manos, amarnos con las palabras, amarnos con las miradas y las caricias, sintiéndonos con el abrazo, satisfaciendo la sed de piel…  nos trae un lenguaje musical, para nuestro ser, hacedor de azarosas proezas en favor de la vida. Las fuerzas que la sexualidad pone en movimiento forman parte de nuestra propia naturaleza, emergen de una batuta interior que conoce las notas del pentagrama y la coreografía de la danza Vida/Muerte/Vida.

La mayoría de nosotros, aludiendo a la sexualidad, pasamos por encima de ella, tropezando y sin prestarle la atención debida. No obstante, la sexualidad es una pedagoga sabia, como la muerte, conoce nuestra holística, reconoce cuándo algo puede, debe y tiene que nacer y cuándo tiene que morir. Y, en nuestras asaduras conocemos, intrínsecamente, su métrica y su disciplina. 

Para acabar, quiero traer a colación palabras de Rosario Castellanos, la mística y poeta mexicana, que escribe a propósito de la entrega a las fuerzas que gobiernan la vida y la muerte:
... dadme la muerte que me falta...

Yo, parafraseándola, aludo:
…dadme la sexualidad que me falta…

Y diría más, emulando al poeta, que la muerte –aquella que no da fruto- es quizás el tiempo que transcurre entre que tú y yo hace dos instantes que no nos miramos ¿no es eso acaso ausencia de sexualidad, la muerte que cosecha la vida?




viernes, 6 de septiembre de 2013

Fantasía Sexual

el pan como fruto de la pasión
La salud sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; la cual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud".

Y para conquistar y conservar esa deseada Salud Sexual me atrevo a fantasear en el blog ¿por qué no?

Muchas son las fantasías inconfesables que nuestra mente crea, o excita, fruto del deseo, o la sed, o simplemente de una necesidad primitiva. ¿Quiénes no han fantaseado con estar dormido y que las manos de la persona deseada, o varias personas de uno o ambos sexos acariciaran su cuerpo desnudo bajo una vaporosa sabana de seda que deja vislumbrar sus curvas sinuosas y lujuriosas en una imagen erótica insalvable de ser apetecida?

Fantasía sexual puede ser, también, cuando en un acto sexual entre dos se dice que hay más de dos al contar las personas que ocupan la mente de los actuantes. Es una fantasía muy común, más de lo que imaginamos. Yo mismo la he practicado y en ocasiones deliberadamente. ¿Por qué no?

Acaso no te ha ocurrido a ti, y si no te ha ocurrido ponte en mi lugar y déjate llevar, que en un momento dado, yaciendo con tu pareja, percibes que realmente estas gozando de la dependienta o el dependiente de esa tienda a la que tanto vas a comprar solo para regalarte a la vista, el olfato y el oído de su cuerpo estilizado o serrano que suena más castizo, del aroma que desprenden su cabello o/y el dulce sonido “ardiente” de su conversación. El roce de su mano al devolverte el cambio y las miradas encubridoras de la que se sabe deseada/o te provocan volver a casa y buscar el desahogo de la excitación para calmar el apetito venéreo fruto de la lujuria exaltada de una fantasía que podría ser genuina y legítima. ¿legítima? Legítima sí, ¿Por qué no?

O ¿Acaso es infidelidad el desear? Acaso no te has preguntado alguna vez ¿fantaseará ella, él también? Acaso no lo habéis hablado ya y es una estimulación más que llena de “picaresca” los deleites carnales y rompe con la monotonía del run run de siempre lo mismo y con la misma.

Y yo me pregunto ¿por qué no recurrir a la fantasía para aderezar unas relaciones, ni buenas ni malas, cíclicas?

¿Acaso tiene alguien el control del deseo y los pensamientos que alimentan los caballos alados de la fantasía? ¿Es acaso un pecado buscar el éxtasis en las relaciones, ya sea en pareja, o en tríos, o uno solo o sola para calmar la sed de piel? ¡Es de oficio ir a saborear el agua fresca al manantial de donde fluye!

Sí atendemos la definición de la OMS: salud sexual es "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad…” no escatimemos bucear en el acervo en busca de arbitrios, técnicas y tácticas para alcanzar y mantener, en todas las dimensiones del ser, la salud.

Parafraseando: “Es bueno ir al tálamo con denuedo. Abrazar a la pareja con pasión, amar con clase y gozar con osadía. Porque la salud sexual pertenece a quién se atreve”.


gracias!!

viernes, 24 de mayo de 2013

la dictadura heterosexual


Partiendo de un concepto de la sexualidad, que incluye mucho más que el “mete-saca” en los diferentes perfiles y urbanidades (cortesanía, comedimiento, atención y buen modo). Con esto en mente, conjugar un concepto que defina la sexualidad como un valor, como una oportunidad, como una capacidad. Con enfoque de género, con perspectiva de equidad y con enfoque de diversidad.

Buscar un cambio de modelo que nos lleve a desarrollar una sexualidad activa, afrontada desde el conocimiento y la reflexión del proceso de sexuación humana. Que precisa de personas con conocimientos de los diferentes aspectos del hecho sexual humano, desde un punto de vista crítico y superador. Una búsqueda, conscientes de la importancia de la sexualidad para la salud en las personas. Una evolución que  requiere de personas que tengan trabajadas las actitudes ante la equidad entre hombres y mujeres, entre todas las formas de la sexualidad, y entre todas las personas sea cual sea su condición o sus capacidades y con un lenguaje que enfatice los potenciales en dinámica corporal.

También, una transformación para que desenvaine el deseo sexual fuera de la que entiendo es la reinante dictadura heterosexual.

El deseo sexual, entiendo yo, que es performativo. Quiero decir que es un proceso que durante el transcurso de la vida y en cada momento presente va permutando y, digámoslo así, ajustándose a las preferencias de la persona (gusto, deseo, necesidades, valores,…). Una evolución que no tiene por qué darse en todas las personas y/o en todo momento de la vida.

De cómo se conciba la persona y como se relacione, en esa etapa de su vida, con ella misma y con sus coetáneos/as, dependerá su modo de concebir el universo del deseo sexual, su actitud, su proceder, su táctica, sus conductas, su talante, etc.

Claro está, que determinará que las personas nos licenciemos para este vivir cambiante, el Modelo de Moral Sexual Cultural que impere en nuestra sociedad y que demos por aceptado, esto es, el Grado de Agresividad, las Conductas Sexuales, la Estructura Social y la Forma de Vinculación Sexual. Así como, la Vergüenza, los Miedos y la Culpa que sometan a la persona, fruto de siglos de una cultura judeo-cristiana dominante en nuestra sociedad.

A lo que yo me pregunto ¿qué tanto de Tolerantes seriamos, somos, para con aquellas personas que optan por vivir “modulablemente” su vida sexual? Y, me atrevo ir más allá en mi cuestionamiento: ¿cuánto de condescendientes, compresivos y complacientes seriamos, somos para con nosotros/as mismos/as?

No he insertado ninguna imagen, deliberadamente, porque entiendo que en cada cual tiene su propia imagen sobre la sexualidad. Aquí les he expresado unos pixeles de los que componen mi imagen.