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sábado, 13 de febrero de 2016

Instrucciones para “fungir”

La salud sexual es un estado de ánimo que, en más de un noventa por ciento, depende del propio sujeto y de seguir unas pautas. He aquí un manual sencillo de aplicar.

El éxtasis se logra, sobre todo, viviendo intensamente el momento. Una condición imprescindible para ello, es asumir serenamente el ritmo. El atropellamiento sólo vale en la medida en que sirve para alimentar a la persona inexperta. Proyectar el orgasmo sólo ayuda si se estimula con los previos. Por eso, para alcanzar la cúspide, es aconsejable el empleo de métodos, de técnicas y de instrumentos adecuados. En la dotación, más que presumiendo de virtudes y alardeando de valores, el laurel se logra aceptando las limitaciones. Descubrirlas, evita frustraciones y estimula el erotismo. Por último, reconocer la importancia de las otras aumenta la propia pasión y fogosidad. Amén de lo que se tiene, el placer lo proporciona lo que se comparte.


Ea, a regocijarse!!

lunes, 14 de abril de 2014

Decalogo para la salud sexual, una experiencia religiosa

En Cádiz, de la mano de mis compañeras Ana y Mª José -tanto monta, monta tanto-, por un lado y, en San Fernando, con Mila, Mari Pepa y Esther por otro,  hemos realizado sendos talleres de Sexualidad y Enfermedad Crónica. Talleres desarrollados, cada uno, en tres sesiones divertidas, tres sesiones enriquecedoras, tres sesiones de gravitante importancia para nuestra experiencia y la de los asistentes. Unos talleres donde ha habido cadencia, ritmo, ruido y, también, silencios para escuchar.

Con estos talleres hemos percibido lo agradable de satisfacer al conocimiento, pero que placer vernos satisfaciéndolo.

En la vida hay momentos en los que hay que improvisar, enfrentarte a ellos sin prejuicios y vivirlos como oportunidades de no hacer el ridículo. Y así ha sido en estos talleres con una temática peliaguda por lo tabú de la palabra “sexualidad”.

En estos talleres hemos aprendimos y transmitido que la sexualidad se conjuga con los verbos comunicar,  escuchar, sentir y compartir.

La sexualidad bien entendida no es un abandono a la atracción puramente física sino una aceptación del “yo nada vi, yo nada hable, yo nada oí y yo nada sé” de la que nos cantaba el Barberillo de Lavapiés y que yo aludo a un dejarse llevar por el asombro de la experiencia no vivida y deseada que se experimenta en la infancia, sin distorsiones.

La sexualidad con intención de acoger y voluntad de entender al otro/a, en la pareja, en la amistad y/o en la consanguineidad satisfaciendo su necesidad de saciar la sed de piel.
Una sexualidad, esta que mostramos, donde es conveniente posarse con tranquilidad fijando la mirada en la fuerza brutal que desencadena en pro de la salud. Atendiendo y prestando el sentir de nuestra caja de resonancia a la música de fondo. Y, que una vez colamada su sed con cálidas y limpias aguas nos hará reposar a la sombra del amor maduro.

Para acabar este post quiero, parafraseando el “decálogo para la felicidad” del profesor José Antonio Hernández Guerrero, compartir este decálogo para la salud sexual:

 DECÁLOGO PARA LA SALUD SEXUAL
1.- La salud sexual es un estado de ánimo que, en más de un noventa por ciento, depende del propio sujeto.
2.- La salud sexual se logra, sobre todo, viviendo intensamente el presente.
3.- Una condición imprescindible para la salud sexual es asumir serenamente la realidad.
4.- El pasado sólo vale en la medida en que sirve para alimentar el presente.
5.- Proyectar el futuro sólo ayuda si estimula el presente.
6.- La salud sexual es una meta que se alcanza mediante el empleo de métodos, de técnicas y de                         instrumentos adecuados.
7.- Más que presumiendo de virtudes y alardeando de valores, la salud sexual se logra aceptando las                 limitaciones.
8.- Descubrir las lecciones de los errores cometidos evita frustraciones y estimula la salud sexual.
9.- Reconocer la importancia de los otros aumenta la propia salud sexual.
10.- Más que lo que se tiene, la salud sexual la proporciona lo que se comparte.

Mi agradecimiento a Don Manuel Lucas Matheu y a la Escuela de Pacientes!!

https://www.youtube.com/watch?v=3DV57Y4tEAM

viernes, 6 de septiembre de 2013

Fantasía Sexual

el pan como fruto de la pasión
La salud sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; la cual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud".

Y para conquistar y conservar esa deseada Salud Sexual me atrevo a fantasear en el blog ¿por qué no?

Muchas son las fantasías inconfesables que nuestra mente crea, o excita, fruto del deseo, o la sed, o simplemente de una necesidad primitiva. ¿Quiénes no han fantaseado con estar dormido y que las manos de la persona deseada, o varias personas de uno o ambos sexos acariciaran su cuerpo desnudo bajo una vaporosa sabana de seda que deja vislumbrar sus curvas sinuosas y lujuriosas en una imagen erótica insalvable de ser apetecida?

Fantasía sexual puede ser, también, cuando en un acto sexual entre dos se dice que hay más de dos al contar las personas que ocupan la mente de los actuantes. Es una fantasía muy común, más de lo que imaginamos. Yo mismo la he practicado y en ocasiones deliberadamente. ¿Por qué no?

Acaso no te ha ocurrido a ti, y si no te ha ocurrido ponte en mi lugar y déjate llevar, que en un momento dado, yaciendo con tu pareja, percibes que realmente estas gozando de la dependienta o el dependiente de esa tienda a la que tanto vas a comprar solo para regalarte a la vista, el olfato y el oído de su cuerpo estilizado o serrano que suena más castizo, del aroma que desprenden su cabello o/y el dulce sonido “ardiente” de su conversación. El roce de su mano al devolverte el cambio y las miradas encubridoras de la que se sabe deseada/o te provocan volver a casa y buscar el desahogo de la excitación para calmar el apetito venéreo fruto de la lujuria exaltada de una fantasía que podría ser genuina y legítima. ¿legítima? Legítima sí, ¿Por qué no?

O ¿Acaso es infidelidad el desear? Acaso no te has preguntado alguna vez ¿fantaseará ella, él también? Acaso no lo habéis hablado ya y es una estimulación más que llena de “picaresca” los deleites carnales y rompe con la monotonía del run run de siempre lo mismo y con la misma.

Y yo me pregunto ¿por qué no recurrir a la fantasía para aderezar unas relaciones, ni buenas ni malas, cíclicas?

¿Acaso tiene alguien el control del deseo y los pensamientos que alimentan los caballos alados de la fantasía? ¿Es acaso un pecado buscar el éxtasis en las relaciones, ya sea en pareja, o en tríos, o uno solo o sola para calmar la sed de piel? ¡Es de oficio ir a saborear el agua fresca al manantial de donde fluye!

Sí atendemos la definición de la OMS: salud sexual es "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad…” no escatimemos bucear en el acervo en busca de arbitrios, técnicas y tácticas para alcanzar y mantener, en todas las dimensiones del ser, la salud.

Parafraseando: “Es bueno ir al tálamo con denuedo. Abrazar a la pareja con pasión, amar con clase y gozar con osadía. Porque la salud sexual pertenece a quién se atreve”.


gracias!!