- Murmullos del agua de la fuente que, bajo la sombra de la arboleda, aporta más felicidad que la búsqueda de la riqueza material.
- Murmullos del fuego, en su crepitar disociado de toda monotonía.
- Murmullos de las olas del mar. Joya incontestable para aquella que se retira a la orilla en busca del consuelo.
- Murmullos de independencia, que cansan cuando no brotan de la autentica fuente que son el conjunto del pueblo.
- Murmullos de las palabras, que te susurran al oído la voz de otras historias y te seducen. Cómo me gustaría que fueran estos tres relatos cortos que quiero compartir con vosotras. Son fruto de las tardes de creación literaria de la mano de Yolanda.
este primer párrafo es de otra autoría y pertenece a la introducción a la tarea.
Cristina se había acostado
nerviosa y cansada, pero se despertó varias veces en la profundidad de la
noche. Al levantar la vista frente al espejo se encontró con una potente mezcla
de ingredientes faciales que la asustaron y le hicieron cerrar los ojos. El
silencio aturdía su maltrecho corazón herido. Todo se estaba desmoronando a su
alrededor. Siempre confió en las predicciones del horóscopo y las señales
astrológicas, pero ahora que Neptuno se enfrentaba al final con el destructivo
Escorpión, su mente sagitariana no entendía nada. Abrió los ojos y entendió que
su soledad no dependía de la presencia o ausencia de Vicky, quien la había
ofrecido su compañía y ahora se la había robado. Cogió su mochila y compro un
billete de autobús sin rumbo conocido.
Bostezo
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| Perfil de la Catedral de Cádiz al amanecer |
Un frenazo me retrotrae sin embrague
al mundo de la realidad experienciada. Las chicas ya no están -Deben de haberse
bajado mientras yo viajaba a los confines de mi tiempo-. Si bien parece ajeno al
sentido común, en las profundidades de las personas se arremolinan voces
invisibles que brotan ante la presencia de otras y que nos sacan del
abatimiento cuando la realidad no nos satisface.



